MONTE DE SAN ROQUE

Localización

27850  Viveiro – Lugo

Descripción

El monte de San Roque es uno de los grandes espacios de ocio de los viveirenses. Situado a 353 metros de altitud, su mirador permite espectaculares vistas del entorno de la ría de Viveiro, incluyendo la hermosa localidad, los puertos de Viveiro y Celeiro (uno de los más importantes del norte de Galicia) y la playa de Covas.

La desembocadura del río Landro conforma una amplia zona húmeda de alto valor ecológico, estableciendo continuidad con la propia ría y fundiéndose en el mar Cantábrico, recortado y ventoso en este tramo.En el alto, la capilla de San Roque vigila el mar y sirve de referencia a los marineros tal y como reza la tradicional canción Catro vellos mariñeiros: “Boga boga mariñeiro, imos para Viveiro, xa se ve San Roque”.

El MIRADOR DEL MONTE SAN ROQUE a una altitud de 353 metros. Desde aquí se puede disfrutar de la vista turística más conocida de Viveiro.

Desde su mirador se puede contemplar una vista panorámica de toda la ría; la marisma del Landro; el núcleo urbano de VIVEIRO; el puerto pesquero de Celeiro; y la isla Coelleira, ya en O Vicedo…

Dentro de este espacio se ubica la CAPILLA, fundada en el s. XVI y restaurada en 1963, dedicada al copatrono de Viveiro,  San Roque, por librarlo de “peste y males”, durante la Baja Edad Media.

La peste en el siglo XlV era continua, eso causó que las puertas de acceso a la villa de Viveiro se cerraran, para evitar que entraran aquellos que venían de algún lugar infectado, o habían pasado por él. Aunque en 1598 la peste volvió, esta vez Viveiro quedaría libre sin llegar a ser infectada. Para dar gracias a los Santos Patronos por haberles librado de esta peste, la Corporación Municipal decidió entonces ingresar en la Cofradía de San Roque y Santo Tomás. Desde entonces todos los años se celebra la misa y procesión en honor a San Roque.

Celebra su gran ROMERÍA el 16 de agosto, en que decenas de familias y pandillas de jóvenes ascienden a la cumbre vivariense, una tradición que se remonta a los tiempos de las invasiones bárbaras, en que los residentes en la ciudad escapaban al monte para huir de sus ataques. El ascenso, que una buena parte de los asistentes efectúan a pie, tiene ahora un marcado carácter festivo.

A escasos metro de la capilla, entre unos peñascos, está la CUEVA coronada por una cruz, donde según cuenta la tradición se apareció el santo de “Montpellier”.

Próximos a la capilla podemos contemplar, un bonito HÓRREO,…

 …así como un bello CRUCEIRO.

La zona dispone de una magnífica ÁREA RECREATIVA, que cuenta con varias mesas y parrillas para celebrar comidas campestres, que satisfacen la demanda de sus frecuentes visitantes.

En sus inmediaciones se ubica un amplio aparcamiento, un campo de tiro, un parque infantil, dos parrilladas y una RESERVA NATURAL DE FAUNA en cautividad, especialmente gamos, ponis, burros y ñandúes.