San Xiao do Trebo

            Leyendas hay muchas, porque la fantasía popular no tiene límites, pero la más extendida habla de que la figura del santo llegó después de que los piratas que entonces saqueaban las costas la tiraran al mar con una piedra al cuello. San Xiao logró librarse de las ataduras y llegó a tierra , donde lo rescataron los marineros y le construyeron una capilla, que se levanta sobre un antiguo asentamiento romano, al cual solamente se accede a través de un empinado camino.

            La ruta de peregrinaje más emblemática por los romeros de Cariño es la de San Xiao.

            Cada año, el último sábado de enero, se repite la tradición de honrar a San Xiao do Trebo. Ya desde muy temprano, los vecinos recorren por el camino viejo los dos kilómetros que separan Cariño de la ermita.para disfrutar en los alrededores de la misma de una jornada de fiesta.

            Otra de las leyendas habla de que San Xiao era un humilde cazador y pescador casado con una hermosa joven. Una mañana invernal partió de caza, y en su ausencia llegaron a su hogar sus padres, empapados por la lluvia. La mujer de Xiao fue amable con ellos, y les dió cobijo en la mejor habitación de la casa, la habitación matrimonial, mientras le secaba la ropa en el fuego. Partió la mujer a buscar a Xiao para advertirle de la visita, pero al mismo tiempo Xiao regresaba por el camino opuesto. Cuando llegó a casa y vió a una pareja en su lecho, pensó que su mujer lo estaba engañando, por lo que herido por la ira disparó a ambos, consumando el parricidio.

            Al oír los disparos, la mujer de Xiao volvió, pero ya no había solución. Tales fueron la pena, el dolor y el arrepentimiento que sufrió el bueno de Xiao que acabó por convertirse en un santo.