LAS MUJERES REINVENTAN EL CAMPO GALLEGO

La experiencia de Marta Álvarez es sólo un ejemplo que representa el trabajo y la iniciativa de otras muchas mujeres gallegas que han tomado la opción  de cambiar sus vidas y han comenzado grandes negocios en el campo. 

Marta estudió empresariales pero decidió iniciar una vida lejos de los grandes bancos de la ciudad y cambiarla por la vida tranquila en el campo. Decidió que su gran proyecto sería una gran de vacas ecológica llamada “Granxa Maruxa”. 

Marta comenzó su proyecto sin saber absolutamente nada de vacas. Según ella no sabía que para dar leche debían quedar preñadas pero salió adelante. Y no fue la única porque lo mismo hizo Chusa Expósito farmacéutica y bióloga que inició un curso de 500 horas para hacerse emprendedora y poner en práctica una explotación de plantas medicinales en ecológico en Palas de Rei (Lugo) así fundaron Milhulloa.     

Los perfiles de estas emprendedoras era distinto pero algo tenían en común decidieron apostar por el rural gallego y que eran mujeres. Según un estudio de Diagnóstico de la Igualdad de Género en el Medio Rural aquí también existe discriminación salarial de género. Las mujeres cobran entre 400 y 1000 euros menos que los hombres. Además ellas suelen ocupar posiciones inferiores en la jerarquía laboral . Salvo en casos como el de estas emprendedoras que es justo al revés.