RUTA DEL VINO DE MONTERREI

El que recorra la Ruta del Vino de Monterrei descubrirá un paisaje distinto, un camino bañado por los colores del vino, enriquecido por su historia, gastronomía y, sobre todo, por la amable hospitalidad de sus gentes.

La Ruta del Vino de Monterrei se encuentra en una comarca con gran riqueza cultural, en la que emergen monumentos como el Castillo de Monterrei, la acrópolis más grande de la comunidad y donde se imprimió el primer incunable gallego, la iglesia prerrománica de Mixós, la iglesia y claustro de la Merced, la Casa de los Acevedo (que acogió un encuentro entre el Felipe el Hermoso y el Cardenal Cisneros), la plaza de José García Barbón (histórico mecenas y filántropo de la villa) o la Casa del Escudo (datada en el año 1737), entre otros.

Pese a no tratarse de una ruta muy extensa en territorio, acoge una gran variedad de lugares dignos de ser visitados y recordados. La naturaleza es espectacular, como muestran el Parque Natural do Invernadeiro (del que la comarca de Monterrei es su puerta de entrada), la cascada de la Cidadella (Vilardevós), el Pozo do Demo (Verín) o los manantiales de agua mineromedicinales (Cabreiroá, Sousas, Fontenova, Caldeliñas y Fonte do Sapo), que forman parte de la Ruta Termal y del Agua – Itinerario cultural Europeo. Sin olvidarnos, del paso por el territorio de dos variantes del Camino de Santiago: el camino sudeste de la Vía de la Prata y el Camino Interior Portugués.

La sucesión de valles y montañas configuran un paisaje único en el que el viajero podrá descubrir la comarca con el mayor número de lagares rupestres de Galicia, conocer la arquitectura tradicional en sus pueblos, y degustar su enogastronomía, que además de vino y productos como bacalao o cabrito, homenajea con su torta do Cigarrón a la figura del Entroido de Verín (Fiesta de Interés Turístico Nacional).

Todo aquel que visite Monterrei sentirá que está en una tierra diferente, con recintos amurallados, caminos centenarios, rutas de peregrinación, arquitectura popular, montes interminables, naturaleza agreste y, sobre todo, vino, buen vino.

¡Desde la Asociación Luscofusco te invitamos a probar esta ruta y compartir tu opinión con nosotros!