SERIE: “LOS PUENTES DEL CAMINO”

A lo largo del camino de Santiago son muchos los puentes que podemos encontrar fruto de diferentes épocas aunque todos construidos por las ansias del hombre de conocer y explorar sitios diferentes y favorecer la movilidad de personas y mercancías. 

Saliendo de Roncesvalles, segunda etapa del Camino, llegamos a Zubiri, población Navarra cuyo puente atravesamos para acceder a ella.

El puente es conocido con el nombre de Puente de la Rabia y cuenta la  leyenda:

Según la leyenda, cualquier animal que pase bajo los arcos del puente se cura milagrosamente de cualquier enfermedad (incluyendo la rabia), de ahí su nombre. Otras versiones de la misma leyenda atribuyen al puente, y en particular a su pilar central, el poder de prevenir que los animales contraigan rabia.

Para conocer el origen de la historia hay que remontarse al siglo  XI, es aquí cuando comienza la construcción del puente, y debido a las dificultades de hacer su pilar central se acaba excavando la roca donde se apoyaría. En esta excavación encuentran los restos de una joven perfumada que atribuyeron a Santa Quiteria, a la que se le atribuyen milagros de sanación de la rabia, ya que los perros también se calmaban en su presencia.

En segundo lugar En Iroz, antes de llegar a Pamplona, encontramos el Puente Iturgaiz, sobre el río Arga. Data del siglo XII y se levantó junto a la ermita de la Virgen de Montserrat. La ermita no existe ya, se transformó en vivienda, pero el arco de la puerta y el aguabenditera se llevaron en los años 30 a Pamplona y lucieron en la ermita de la Virgen de la O. Lamentablemente tampoco se puede observar hoy en día, ya que el ayuntamiento de Pamplona remodeló la plaza y, entre otras cosas, derribó la modesta ermita para levantar una torre tal y como lo cuentan en este blog de memorias del viejo Pamplona.

El nombre de Iturgaiz lo toma de una fuente que surge en el margen izquierda del río, cuyo significado en euskera vendría a ser “fuente mala” o “fuente enorme”, pero que para las mujeres del pueblo no era nada mala ya que iban a lavar allí su colada en invierno al salir el agua más templada.

Por último y para terminar este post hablaremos del Puente de la Magdalena, sobre el río Arga. Podría datar del Siglo XI, ya que los pilares sobre los que asientan los arcos serían de una época contemporánea al puente de Puente La Reina (románico); no así los seis arcos que sustentan la calzada, que habría sido reconstruidos en un momento posterior.

Después del Puente de San Pedro, se trata del más antiguo sobre el río Arga.

La obra más reciente se abordó en 1963, en que se restauró su aspecto original. En 1.939 el puente de la Magdalena fue declarado Monumento histórico-artístico.