FORMAS DE HOSPEDARSE A LO LARGO DEL CAMINO

Si algo ha cambiado la faz de los Caminos, sobre todo el Francés, en los últimos años ha sido la proliferación de albergues privados. Nadie ha querido dejar pasar la oportunidad. Cualquier caserón al pie de la ruta es susceptible de convertirse en un albergue, más parecidos ya a los hostales mochileros de una ciudad europea que a los tradicionales albergues que había en el Camino hace 10 años. Un dato: en el municipio de Sarria (Lugo), en el tramo gallego del Camino Francés, hay nada menos que 30 albergues (27 privados y 3 públicos). Siete de ellos, seguidos uno tras otro en la rúa Maior.

Entre los albergues públicos hay algunos muy curiosos que destaca no por su lujo sino por su particularidad. Entre ellos destacamos el albergue parroquial de Tosantos. Está situado e una pequeña localidad de Burgos. Sus puertas se abren a las 13:00. Las instalaciones son muy básicas pero suficientes. En la planta baja hay un salón donde se cena y desayuna. En la planta de arriba están los baños y en la azotea las habitaciones y una pequeña capilla. Dormir en colchonetas en el suelo en una habitación común junto a otros peregrinos te lleva a la esencia de esta actividad.

Otro albergue curioso el de la parroquia de Bercianos que se encuentra en la provincia de León. Las camas eran literas y los baños estaban bastante bien. Además el albergue cuenta con un patio donde tomar el sol y secar la ropa, siempre y cuando haga buen día, lógicamente.

Lo curioso de este albergue es que tras la cena comunitaria celebran una gran fiesta.

Otro albergue curioso es el de San Nicolás situado en una pequeña ermita y no tiene luz eléctrica. En este albergue el dueño lava a los peregrinos los pies antes de cenar como se hacía antiguamente.

Aquí te dejamos más información: https://viajaresvestirsedeloco.com/los-3-albergues-mas-curiosos-del-camino-de-santiago/